El Feng
Shui es una poderosa herramienta para materializar todos sus
proyectos, realizar sus deseos y descubrir una nueva visión del
mundo y de la vida, orientada hacia la armonía con el entorno: la
naturaleza y la comunidad. Por eso quiero que pueda comprobar ya
mismo la eficacia de nuestro curso.
Cuando
comencé a estudiar feng shui quedé fascinado por las inmensas
posibilidades de este arte.
Feng Shui
significa “viento y agua”, en
alusión a dos de los factores ambientales más importantes en la
localización de una vivienda (el tercero, no mencionado en el
nombre, es el sol). El feng shui es una forma de geomancia
originaria de China, pero con características únicas, como su
elaborada base teórica y filosófica, basada en el taoísmo.
Como toda
persona que se aproxima al feng shui, pronto descubrí que existen
dentro del mismo varias escuelas diferentes, con metodologías
distintas. Están las escuelas de feng shui clásico o tradicional,
que usan fórmulas complejas basadas en numerología y astrología
chinas. Luego está la escuela budista, con un enfoque más
intuitivo del feng shui, fundamentado en la percepción del chi o
energía vital. Decidí investigarlas a todas con detenimiento y
descubrí que
todas consideran básicamente tres
aspectos o coordenadas:
-
Las formas.
-
La orientación.
-
El tiempo.
Las
diferencias entre las escuelas se originan por el énfasis en el uso
de uno u otro aspecto del mismo. Luego de investigar a fondo todas
las escuelas, decidí crear una nueva escuela que llamé “feng shui
racional”. Se llama así porque en feng shui racional bucea en la
razón detrás de las reglas y las fórmulas. El feng shui racional
concilia todas las escuelas ya que
es una forma de feng shui
depurada de toda connotación mágica y supersticiosa, orientada
esencialmente a mejorar la relación del hombre con su entorno y a
mejorar su calidad de vida. El feng shui racional no sólo abreva en
la sabiduría tradicional china sino que se enriquece y se potencia
con el aporte de otras ciencias modernas, como la
bau-biología,
el coaching y la psicología ambiental. Déjeme
explicarlo de este modo:
El feng shui racional
produce resultados verdaderamente asombrosos.
Negocios que se destraban
en pocas semanas, ventas que aumentan en menos de 24 horas,
embarazos, parejas nuevas, trabajos nuevos...con el feng shui
racional es posible lograr cualquier cosa que Ud. pueda imaginarse.
¿Cómo es posible? La
explicación se encuentra en una sola palabra: ENERGIA.
¿Conoce la célebre fórmula de Einstein acerca de la energía?
ENERGIA=MASA x (Velocidad
de la luz)2
La velocidad de la luz es
una constante, y vale aproximadamente 300.000km/seg. Esto significa
que la cantidad de energía en el universo es 300.0002=90.000.000.000
veces la cantidad de materia que existe. En otras palabras, lo que
vemos, el mundo material, es apenas un parte infinitesimal de lo que
realmente existe.
Actuando en el mundo de
la energía podemos producir cambios asombrosos. Pero ya sabemos que
lo que a Usted le interesa no son las fórmulas de Einstein, sino qué
es lo que puede hacer en su hogar para poner esta inmensa cantidad
de energía a su favor. Veamos, entonces, cuál es primer paso.
Primer
Paso: Dar la Bienvenida a las Energías Positivas.
En
el feng shui racional consideramos a su casa como un organismo
viviente. ¿Cómo se alimenta, es decir, cómo toma la energía un
organismo vivo? A través de los alimentos que llegan a su boca,
naturalmente. Por ese motivo, la puerta de su casa es uno de los
puntos más importantes desde el punto de vista del feng shui. La
puerta es la BOCA DEL CHI, que es el término que usamos en el
feng shui para referirnos a la energía.
Ahora
bien, la energía o chi, que es neutra en sí misma, puede
adquirir un tono vibratorio positivo o negativo, constructivo o
destructivo. La misma energía que destruyó a la ciudad de Hiroshima
y produjo miles de muertes puede servir para iluminar un hospital y
salvar vidas. Siguiendo con la analogía casa-cuerpo, por nuestra
boca puede ingresar un alimento sano y nutritivo o una sustancia
venenosa.
Por lo
tanto toda puerta debe de ser necesariamente SELECTIVA: debe
permitir el paso de las cosas que conviene dejar ingresar e impedir
el paso de otras, que conviene dejar afuera. Así como la puerta de
su hogar mantiene su protección y seguridad, desde el punto de vista
energético, la
puerta debe permitir el ingreso de las energías positivas e impedir
el de las negativas, para mantener un ambiente de óptima armonía en
su casa.
Ahora
bien, las energías positivas o negativas no son entidades abstractas
que andan volando por ahí, esperando la oportunidad de entrar a una
casa ¿En qué momento o de qué manera puede la energía, positiva o
negativa, entrar a su hogar? Recuerde bien lo siguiente: LA ENERGÍA,
POSITIVA O NEGATIVA, PUEDE INGRESAR A SU HOGAR SOLAMENTE DE UNA
FORMA,
JUNTO CON LAS PERSONAS.
Si al
ingresar a su hogar Usted se siente lleno de amor, paz interior y
pensamientos positivos, NINGUNA ENERGÍA NEGATIVA LOGRARA PENETRAR
EN SU CASA Y SOLAMENTE ENTRARAN ENERGÍAS POSITIVAS. En cambio,
si al llegar a su casa lo invaden sentimientos de disgusto,
desarmonía o tristeza, USTED LE ESTARÁ ABRIENDO LA PUERTA A ESTAS
ENERGÍAS NEGATIVAS PARA QUE SE INSTALEN EN SU HOGAR. Lo que
debemos hacer, entonces, es que la entrada a nuestra casa refuerce
nuestros sentimientos positivos y tienda a disminuir los negativos
Usted
debe colocar a la entrada de su casa alguna cosa que signifique
protección y "buena onda" PARA USTED. Cuando los turistas
llegan a Hawaii, los nativos les colocan un collar hecho de flores
como muestra de bienvenida. Piense usted ¿cómo le gustaría que su
propio hogar le diera la bienvenida después de un agotador día de
trabajo? He aquí algunas sugerencias:
- Un ramo de
flores frescas.
- Un lugar en
donde dejar todo aquello que Ud. trae de la calle, abrigo,
cartera etc.
- Un asiento
que simbolice la idea de "ponte cómodo".
- Una
fotografía de sus seres más queridos.
- Un hornillo
con un aroma especial.
- ¡Cualquier
otra cosa que su imaginación le dicte!
Ahora, tómese un par de días para
encontrar el objeto que le dará la bienvenida a su hogar. Si no
logra encontrarlo, considere algunos símbolos tradicionales de
protección y armonía que se usan comúnmente en Oriente:
El
espejo Pa Kua es uno de
los símbolos de protección más usados en el feng shui. La forma es
octogonal y debe llevar los ocho símbolos llamados trigramas
distribuidos a su alrededor creando un perfecto equilibrio.
Equilibra las energías de la casa mientras que el espejo central
refleja las vibraciones negativas que pueden amenazarla. Por
ejemplo, si la arista de una viga apunta directamente a la puerta
principal, ubique el espejo Pa Kua sobre ésta, del lado de afuera y
mirando hacia la arista: repelerá la energía negativa y protegerá su
hogar.
Los
Perros Fu custodian la
entrada al cielo y la misma función cumplen en el hogar o el
comercio. El macho se reconoce porque sostiene una bola bajo su pata
y debe colocarse a la izquierda de la puerta (mirando desde la
puerta hacia fuera).
El
Buda Sonriente es el símbolo máximo de la alegría y felicidad, lo
encontrarás invariablemente a la entrada de todos los restaurantes
chinos. Es ideal para colocar en el recibidor y darle la bienvenida
a las energías positivas.

Igualmente puede Usted apelar a la
figura de los tres sabios: Fuk, Luk y Sau, que simbolizan la
prosperidad, la salud y la armonía dentro del hogar.